Qué es y qué No es el Yoga

Yoga

En este primer post que escribo me gustaría transmitir qué NO es el Yoga ya que debido a los inputs externos que recibimos, es muy probable que tengamos una idea tergiversada al respecto. La mayoría de nosotros hasta que no tenemos un acercamiento real, no somos conscientes de lo que significa y sobre todo cómo puede llegar a influirnos positivamente en nuestra vida. Si fuéramos consciente de ello, estoy convencida de que habría muchos /as más practicantes de Yoga.

El Yoga no es ni representa todas esas fantásticas ni imposibles posturas realizadas por cuerpos perfectos que podemos ver en todos los medios y en especial en redes sociales.

Practicar Yoga, por tanto, no es sinónimo de un cuerpo escultural y desde luego, no va acompañado de un maquillaje ni peinado perfecto. Por un lado, para practicar Yoga no es necesario ninguna complexión física específica. TODOS y lo quiero recalcar en mayúscula y subrayado porque así es, TODOS podemos practicar Yoga. El Yoga ni entiende de complexión ni condición física, ni tampoco de edad. Una de las cosas hermosas del Yoga es que éste se adapta a ti y no viceversa. No es una disciplina rígida, todo lo contrario, es una disciplina flexible donde el objetivo no es alcanzar el asana (Postura), sino estar presente y conectar contigo mismo. Durante esa conexión aprendemos a ser conscientes de las diferentes sensaciones (miedo, inseguridad, incomodidad, sosiego, paz, vitalidad, etc.) que emanan de nosotros mismos al realizar cada asana (Postura) y lo que es más importante: cómo reaccionamos ante dichas sensaciones (huida, rendición, motivación, superación, etc.). A través del Yoga te vas descubriendo a ti mismo y es con la práctica continua, que te haces más fuerte ya que ésta te facilitará o mejor dicho llevará al camino de ver o comprender qué es lo que te ayuda a superar con éxito cada una de las adversidades que te vas encontrando en el camino. Y esta sabiduría que irás adquiriendo sobre ti mismo durante tu práctica, la extrapolaras a tu vida cotidiana.

Por otro lado, no tengas miedo de descubrir y practicar Yoga debido a esas complejas posturas publicadas en los medios, ya que en una clase de Yoga no te las encontrarás. El Yoga es mucho más que ser flexible y para empezar no necesitas serlo ya que con la práctica irás ganando no sólo flexibilidad sino además coordinación, equilibrio, agilidad, resistencia y fuerza.

Algunas de esas imágenes de extensiones de espalda muy profundas que vemos en los medios y especialmente en instagram me temo que, sin lugar a dudas con una práctica reiterada, en un futuro van a ocasionar degeneraciones discales. ¡Y el Yoga es totalmente lo contrario! Dentro de las 8 ramas/pasos del Yoga de Patanjali, precisamente el primer Yama (Comportamientos de conducta que hay que evitar) es el de AHIMSA (No violencia). Por tanto, debemos de realizar nuestra práctica de asanas con Ahimsa, es decir, no hacernos daño durante la práctica. Hemos de cuidar, mimar y respetar nuestro cuerpo y no sólo durante nuestra práctica de Yoga sino en cada faceta de nuestra vida y día a día. Como dice un proverbio indio:

“CUIDA BIEN A TU CUERPO PARA QUE TU ALMA TENGA GANAS DE QUEDARSE ALLÍ”.

De modo que, por favor no nos dejemos intimidar por esas imágenes o vídeos de posturas imposibles realizadas por cuerpos esculturales ya que el Yoga es para TODOS y está al alcance de TODOS. Es un camino, un viaje largo pero firme hacia una calidad de vida mejor en todos los ámbitos de nuestra vida, tanto a nivel físico como emocional y mental.

¡Te invito a que te animes a descubrirlo y te dejes enamorar!

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *